Todo es
cuestión de enfoques. Dentro de los actos preparativos al día de las elecciones
del próximo domingo 1 de julio, los partidos políticos y sus abanderados a la
Presidencia de la República han firmado un pacto en donde se comprometen a
respetar la disposición de ley, para que
todos acudamos a votar en una jornada pacífica y ordenada, tal y como se ha
desarrollado en los últimos tiempos. En
nuestro Estado, 10 mil elementos de seguridad estarán ahí para garantizar que
se ejerza el voto libre y universal. Pero la parte más importante es que la
candidata y los candidatos se comprometen en respetar el resultado que se dé en
las urnas, un paso muy importante considerando que la elección será muy
cerrada, con lo cual se despejan los fantasmas de caídas del sistema y fraudes
electorales.
Este Pacto
de Civilidad firmado entre una dama y tres caballeros, es parte del proceso de
transición a un México democrático, en donde tres generaciones contribuimos al
fortalecimiento y en ocasiones retroceso de nuestra Nación. La primera generación
son los jóvenes que votarán en su mayoría por primera vez, una gran experiencia
que suponemos está basada en la formación de valores cívicos y sociales que
aprendieron en casa y desarrollaron en sus escuelas. Dentro de esta generación
se vivieron campañas diferentes, las cuales se desarrollaron a través de las
redes sociales y de movimientos juveniles y estudiantiles. La segunda
generación somos los adultos que crecimos ante la salida de un régimen y la
entrada de uno nuevo, que tuvimos la oportunidad de comparar la manera de
trabajar y de manejar los destinos de la Nación. Somos una generación que
también vivió el proceso de transición de campañas de 180 días a 90 días, algo
que en la actualidad parece difícil de creer. Y finalmente, están los viejos?, de quienes todos aprendemos
para tomar nuestras decisiones familiares y cívicas, de experiencias que ellos
vivieron al crecer bajo un régimen autoritario que evoluciono del esquema
revolucionario al socialista y finalmente al populismo, en donde las campañas
eran una sola y todos los votos uno a favor de un candidato oficial,
definitivamente otro México que podemos ver reflejado en películas de
Cantinflas, como en la que aspira a ser diputado.
Este Pacto
de Civilidad no surge de la espontaneidad, nace de un proceso de maduración en
el que se involucran estas tres generaciones, de las que los partidos políticos
toman lo que consideran más valioso para la formación de sus candidatos,
quienes se comprometen en un pacto de honestidad y transparencia ante los
ciudadanos, que bajo esta perspectiva acudirán a votar porque desean gobernantes
que actúen en congruencia con lo que dicen y firman. Finalmente se levanto una
encuesta en donde se pregunto a la gente ¿era realmente necesario firmar este
pacto? Y así como será de cerrado el resultado del Domingo, resulto esta
encuesta con un 45% a favor de firmarlo y un 55% argumento que no era
necesario.
Apuntes al Vuelo: ¿Por qué si fueron más al
cierre de campaña en el Zócalo, se miraban menos que los 250 mil que reunió Sir
Paul y los 350 mil que vitorearon a Justin?...Una voz me dijo que tuvieron sus
respectivos cierres la Bella, el Bueno, el Malo y el Feo.
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