Todo es
cuestión de enfoques y de la trinchera en que nos encontremos. La hermosa
tradición de fomentar la conciencia democrática y la libertad para tomar
decisiones, parece pertenecer al siglo pasado, aquel en que se fundó el Partido
que movía las almas y que defendía los derechos de la dignidad de la persona
humana. El Partido que se oponía con firmeza a las conjuras y politequería de
quienes se imponían con el uso de la fuerza pública y no con la fuerza de un
ideal y de las palabras.
Pero hoy son
diferentes estilos de gobernar, inclusive los humanistas han adaptado las
reglas del poder revolucionario a sus usos y costumbres, generando un choque
entre los pensamientos que se oponían a que “antes el PRI se comportaba así o
asa”, a los pensamientos que sentenciaron que nosotros también debemos
comportarnos igual, porque es la cultura política bajo la que crecieron
nuestros abuelos, padres e hijos. Es bajo la interacción de estas tres
Generaciones que los nuevos ciudadanos y electores al momento de tomar sus decisiones
no conocieron la historia del Partido que fue oprimido por pensar diferente.
La mayor contribución
de este Partido fue generar un cambio en México, en fortalecer las
instituciones democráticas y darles a los ciudadanos la certeza del respeto a
su voto, en impulsar los motivos espirituales en su organización sobre las
lecturas e interpretaciones que cada uno fijara de la realidad. Este Instituto
busca en este año emparejar el resultado electoral después de que en las
últimas tres elecciones se encuentra con un triunfo por dos descalabros, por
eso es imperante que se permita que sus miembros decidan con su voto el destino
de su Partido, primero en las precampañas y posteriormente en las elecciones
constitucionales, con candidatos elegidos en conciencia y no mediante procesos
innovadores de designación, porque sus usos y costumbres son precisamente los
que fortalecieron la política mexicana.
Definitivamente son
tiempos nuevos en que los precandidatos deben de superar el desgaste de 24 años
del ejercicio del poder, pero nadie los puede considerar en desventaja porque a
la vez han dejado cuentas positivas y claras. La elección de sus candidatos
debe enfocarse en su principal reto que es recuperar los 5 Ayuntamientos y el
Congreso, recordando que ahora se respira un ambiente de alternancia, lo que
permite al bajacaliforniano comparar los estilos de gobernar y los resultados
que han ofrecido las dos principales fuerzas políticas.
Apuntes al Vuelo: Serán las próximas elecciones históricas como las
de 1989??...Y que me acuerdo de un amigo “y ni me salgo ni me
sacan”…Sintonícennos en Reporte 1 en la frecuencia del 1120 am y el canal 44
del cable.
Columna No. 54
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